Y es que, últimamente, con tanto cambio de tiempo, además de mis habituales migrañas, he acabado con un "trancazo" de impresión.
Como no salgo de debajo de la manta me he dedicado a hacer algo cálido, sencillito (que la cabeza no me da para más...) y apropiado para estas fechas.
Empecé el sábado pasado...
Y los acabé el domingo por la noche. Las fotos han tardado más...
El patrón es de Cinammon Patch. Me encanta todo lo que hace esta diseñadora. Los fieltros los compré en una incursión que hicimos a Madrid este verano. Son de la casa Olleros y estoy enamorada de ellos: se trabajan de maravilla y tienen un tacto increíble.
Los hilos son de lana, de Aurifil. Los proponía la diseñadora en uno de sus últimos libros para muchos de sus trabajos y me han gustado bastante. No se deslizan con la facilidad del algodón de DMC y eso hace que te cueste un poco más de trabajar pero le dan un aspecto muy auténtico.
A ver si me despejo un poco y empiezo con la decoración navideña de la casa (solo he puesto la corona de la puerta...) que ya va siendo tiempo...
